La Ascensión de Jesús

Lea Lucas 24.50-53.

La pregunta más importante del tema es: ¿Qué beneficios nos ofrece y nos da Dios por medio de la ascensión de Jesús? Esta pregunta nos lleva a reflexionar sobre tres principios: Por qué, para qué, y cómo Jesús ascendió a los cielos.

  1. Por qué ascendió: Lea Lc. 24.44 y Jn. 17.4,6 y 13. Jesús había concluido con la obra que su Padre le había encomendado.

    Lea Jn. 17.7 y 8. Los discípulos habían llegado a conocerlo como Hijo de Dios enviado al mundo para glorificar a su Padre.

    Lea Jn. 16.7 Si Jesús no ascendía al cielo y se sentaba a la diestra del Padre, no había envío del Espíritu Santo.

  2. Para qué ascendió: Les Lc. 24.49; Jn. 14.16; Jn. 16.7 y 13-15. Era necesario que el Espíritu Santo sea enviado por el Padre y el Hijo para consolarnos, convencernos, guiarnos a la verdad, hacernos saber las cosas que vendrán, mostrarnos cómo es Dios, y motivarnos a glorificarlo.

    Lea Jn. 14.2-3 Jesús fue al cielo para prepararnos un lugar junto a Él. Los redimidos entrarán con Cristo en sociedad:

    En paz y gloria reinarán en la inmortalidad. (C.C. 435).

  3. Cómo ascendió. Lea Lc. 24.50-51.

    1. Ascendió en presencia de sus discípulos. Jesús había equipado a sus discípulos para enviarlos al mundo a fin de mostrar que Jesús es el Hijo de Dios, enviado por Dios para cumplir con la obra de la redención del mundo. Para ello era necesario que los discípulos vean a su Señor exaltado en gloria.

    2. Ascendió en Betania. Según Hch. 1.12. la ascensión tuvo lugar en el Monte de los Olivos. Este monte se encontraba en la región llamada Betania. ¿Por qué será que Jesús eligió ese lugar para su glorificación? Lea Lc. 22.39-44. En ese lugar los discípulos lo habían visto en su más profunda humillación. (v 44); en ese mismo lugar Jesús quería que lo vieran en su más excelsa gloria, así podían sacar su propia conclusión con respecto a la persona y obra de Jesús.

    3. Ascendió alzando sus manos y bendiciendo a sus discípulos. Lea Lv. 9.22y Nm. 6.22-27. Sacrificar y bendecir era privilegio de los sacerdotes. Lea He. 10.11-12 y 19-22. Cristo es nuestro único sacerdote y como tal tiene el poder de bendecirnos.

    4. Ascendió separándose de sus discípulos, y fue llevado arriba al cielo. En medio de la bendición dio unos pasos hacia atrás, alejándose de ellos, e inmediatamente fue llevado arriba al cielo. En Hch. 1.9 dice que le recibió una nube que le ocultó de los ojos de los discípulos.

  4. El efecto que provocó la Ascensión en sus discípulos. Lea Lc. 24.52.

    1. Le adoraron. Lea 1 Co. 14.25 y Jn. 4.20-24. Los discípulos le rindieron homenaje glorificándolo.

    2. Volvieron a Jerusalén. Cumplieron con la orden de Jesús según Lc. 24.49.

    3. Volvieron con gran gozo. Los discípulos ahora podían regocijarse a pesar de la separación y despedida, porque su Señor fue exaltado en gloria, y porque ellos recibirán la promesa del Padre y serán revestidos de poder desde lo alto. ( Lc. 24. 49).

    4. Estaban siempre en el templo, alabando y bendiciendo a Dios. Lea Hch. 1.12-14 y Hch. 2.1. El aposento alto probablemente era una sala que pertenecía al templo. Allí se reunieron los discípulos esperando el cumplimiento de la promesa del poder de lo alto.

  5. Conclusión: Todo esto fue motivado por la ascensión del Señor. Cuanto más reflexionemos sobre la Ascensión, más estaremos en el templo, más alabaremos y bendeciremos a Dios, y más esperaremos en las promesas del Padre del Señor Jesús.

Pastor Edgar H. Fritzler
Banfield, Prov. de Bs. As.

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